Rrrrr, Rrrrrr, Rrrrrrr

viernes, 28 de diciembre de 2012

Nada es lo que parece

¿No os ha pasado alguna vez que miras a otra persona de tu misma edad y piensas que seguramente yo no puedo parecer tan viejo?

Bueno, leed esta historia :

Mi nombre es Alicia y estaba sentada en la sala de espera del dentista , era mi primera consulta con él. En la pared estaba colgado su diploma, con su nombre completo.


De repente, recordé a un muchacho alto, buen mozo, pelo negro, que tenía el mismo nombre, y que estaba en mi clase de Santa Mª del Bosque, como 30 años atrás. ¿Podría ser el mismo chico del cual yo estaba secretamente enamorada?

Después de verlo en el consultorio, rápidamente deseché esos pensamientos. Era un hombre calvo, su poco pelo estaba canoso, y su cara estaba llena de arrugas, y parecía muy viejo como para haber sido mi compañero de clase.

Despúes de examinarme mis dientes, le pregunté si se había graduado en Santa Mª del Bosque.

Sí, Sí, sonrió con orgullo.

Le pregunté: ¿cuándo te graduaste?

Me contestó, en 1980. ¿Por qué me lo preguntas?

Y yo le dije: tú estabas en mi clase.

El me miró detenidamente ...

Y ENTONCES, ESE FEO, CALVO, ARRUGADO, GORDO, CANOSO Y DECRÉPITO, ME PREGUNTÓ:

¿ DE QUÉ ERAS PROFESORA?











jueves, 20 de diciembre de 2012

Campaña publicitaria

Colgate ha creado una campaña publicitaria muy ingeniosa para promocionar su hilo dental, pero antes debeis mirar detenidamente las imágenes (si pincháis sobre ellas las vereis mucho mejor) y luego, ya más abajo de ellas os recalco los detalles...




Bien, ahora que ya tuvieron tiempo de observar detenidamente las imágenes... debieron notar que en la primera imagen la mujer tiene un dedo de más, en la segunda un brazo fantasma y en la tercera el hombre no tiene una oreja.
La campaña publicitaria cumplió su cometido, pues se demostró que los restos de comida en los dientes llaman más la atención que cualquier defecto físico.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Déjate ayudar

Con la de cosas que tenemos, lo poco que las valoramos y la de personas que con muchísimo menos son felices y no necesitan de apenas nada más que lo que tienen. ¿Te dejas ayudar por ellos?

viernes, 7 de diciembre de 2012

Patéticas navidades

No me hallo. No hay manera. Entre pitos y flautas, crisis, malos momentos para tantísima gente, el miedo a qué podrá pasar mañana y las dichosas fechas en que estamos y las que nos vendrán en breve, es que no consigo estar animadilla. Oigo cosas feas por aquí y también por allá, me pongo triste por nada a pesar de que, por fortuna y de momento, a nadie de mi familia le ha tocado aún nada malo, todo me afecta y estoy de un sensiblón que pa qué las prisas.

Y para colmo, lo que digo, las puñeteras navidades que no me gustaron nunca. Si anteayer estábamos tomando las doce uvas, por favor, ¿otra vez tocan doce? ¿Otra vez hay que juntarse para que parezca que todo va bien?. ¿Otra vez hay que gastar dinero porque no se puede cenar cualquier cosa?. ¿Otra vez hay que ser cínicos queriéndonos mucho cuando el resto del año no nos miramos a la cara apenas?

Nunca compro lotería. Lo típico del décimo del trabajo, pero este año ni eso: voy que me mato con 10 euros, compartiendo un décimo con otra compañera también asqueadita. Y, como todos los 22 de diciembre, no tocará ni la pedrea.


Lo sé. Sé que es el peor momento por el que paso al año, pero es que es año tras año aunque a mí me parezca que han pasado muy poquitos meses. Y no me apetece lo más mínimo; no quiero volver a hacer ningún paripé, no quiero volver a estar asqueada y tener que poner cara de "¡ay, qué bien me lo estoy pasando!". No quiero más navidades, aunque sé que por muy chula que me ponga, seguirán viniendo a tocarme los perendengues y yo seguiré despotricando de ellas año sí año también.



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