Rrrrr, Rrrrrr, Rrrrrrr

viernes, 25 de marzo de 2011

Chiquilla con zapatos nuevos.

Así es como estoy yo hoy, porque me han premiado dos fotos que envié a un concurso de fotografía de una asociación vecinal del pueblo en el que trabajo. Y he quedado segunda y tercera (para no tener que pelearme con nadie y menos conmigo misma, jejeje).

Así que como ando medio loca de contento, no podía dejar pasar la ocasión para daros el tostón y mostraros mis dos foticos, que tan remonas me parecen a mí y que supongo no serán tan malísimas cuando me las han votado de entre 75 que participaban (fotos, no personas)

Estas son:

La segunda, que no puedo poner más grande porque se sale del blog:


Y la tercera en discordia

Estoy encantada porque era mi primera vez en cuanto a participar en un concurso fotográfico. Mis premios serán un diploma por cada una de las fotos, pero para mí es más que suficiente. La ilusión que me ha hecho vale más que el poco dinero que me hubieran podido dar (aunque me habría venido de maravilla, jejeje)

miércoles, 23 de marzo de 2011

La aventura de hacer pis

Este monólogo lo conozco desde hace unos años, pero hoy me lo han vuelto a recordar. Paqui, no entras aquí, pero yo te agradezco mucho el gesto de recordarme cómo tengo que mear en un wáter público.

SI ERES MUJER, LO ENTENDERÁS


SI ERES HOMBRE, YA NO VOLVERÁS A PREGUNTAR..POR QUÉ...

El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de pequeña tu madre te llevaba al baño,
te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño público'

Y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza.

'La Posición' es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.

Cuando TIENES que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de 'me estoy 'meando''.

Finalmente te toca a ti, si no llega la típica mamá con 'la nenita que no se puede aguantar más'. Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta de que el picaporte no funciona (NUNCA FUNCIONA).

No importa... Cuelgas el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (NUNCA HAY GANCHO), inspeccionas la zona, el suelo está lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de cositas que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso...

Pero volviendo a la puerta... Como no tenía picaporte, la única opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas los pantalones y te pones en 'la posición'... Alivio...... AAhhhhhh.... por fin... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar.... Porque estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, las bragas cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kg colgando de tu cuello.

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás te sientes en un inodoro público!!', así que te quedas en 'la posición' con el tembleque de piernas... Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíííííísima del chorro te salpica en tu propio culo y te moja hasta las medias!!!

Con suerte no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar 'la posición' requiere una gran concentración.

Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peeero, nooo hayyyyyy...! El rollo esta vacío...! (SIEMPRE) Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio.......

Y en cuanto la sueltas, alguien la empuja y tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!!

Ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (que en eso las mujeres nos respetamos mucho).

Sin contar el meneo del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas... el recuerdo de tu mamá, que estaría avergonzadísima si te viera así,
porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público.

Estás exhausta, cuando te paras ya no sientes las piernas, te acomodas la ropa rapidísimo y tiras la cadena tratando de tocarla lo menos posible, por si las enfermedades... Entonces vas al lavabo.

Todo está lleno de agua, así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, te lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca,
y consigues jabón (A VECES LO HAY, menos mal), te lavas en una posición de jorobado de Notredame
para que no se resbale el bolso y quede debajo del chorro...

El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, porque no piensas gastar tu kleenex para eso y sales...

En este momento ves a tu chico que entró y salió del baño de hombres y encima le quedó tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.

'¿Por qué tardaste tanto?'' te pregunta él ya aburrido.

'Había mucha cola' te limitas a decir.

Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que una sólo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad.

¡Gracias a todas por haberme acompañado alguna vez al baño y servirme de perchero o tenedora de puerta!!!!.....

Quién sabe...

¿Te importa mucho que dios exista?
¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino?
¿que tus oraciones carezcan de interlocutor?

¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto?
¿que los torturadores puedan ser hijos de dios?
¿que haya que amar a dios sobre todas las cosas
y no sobre todos los prójimos y prójimas?

¿Has pensado que amar al dios intangible
suele producir un tangible sufrimiento
y que amar a un palpable cuerpo de muchacha
produce en cambio un placer casi infinito?

¿acaso creer en dios te borra del humano placer?
¿habrá dios sentido placer al crear a Eva?
¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a dios?

¿acaso dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre?
¿o no es ni siquiera una confiable anestesia?
¿te importa mucho que dios exista? ¿o no?
¿su no existencia sería para ti una catástrofe
más terrible que la muerte pura y dura?

¿te importará si te enteras que dios existe
pero está inmerso en el centro de la nada?
¿te importará que desde el centro de la nada
se ignore todo y en consecuencia nada cuente?

¿te importaría la presunción
de que si bien tú existes
dios quién sabe?
 
Mario Benedetti

martes, 22 de marzo de 2011

Una de pescaíto

Guada, me lo he terminado trayendo aquí el vídeo que me mandaste, porque viéndolo una vez más, me ha hecho más gracia que la primera.

Qué "jarte" tiene la chiquilla para rebozar pescao





lunes, 21 de marzo de 2011

Chapucillas

Un amiguete me ha mandado este pps.
Viendo lo que se ve, aún sin ser manitas, somos capaces de hacer cosas chapuceras con menos chapucerío que estas que hay por aquí. Llamarles chapuzas a los autores se queda corto.


viernes, 18 de marzo de 2011

Con los deberes hechos

Hoy hice los deberes muy bien hechos. No hay quien me suspenda.

En primer lugar, presenté mi relato (ese que también es vuestro por lo que habéis tenido que currároslo conmigo) en la biblioteca municipal. Todo como debía hacerlo. Me dieron un resguardito con el número 17 (bonito, por cierto) y ahora toca esperar. Y fijaos la tontería, que me hacía yo hasta cábalas de si ganaba. Menudo sorpresón me iba a llevar, pero mejor no pensar en eso, porque puedo tener la suerte del tonto como la llaman o quedarme la última, que tampoco me parece a mí mal lugar.


Luego compré uno de los fluorescentes de la cocina que se jorobó hace dos noches y que nos tenía medio en penumbra a la hora de cenar, como en los tiempos de Mari Castaña.

Después fui a por mis colirios para la tensión esta mía de los ojitos, que se emperra en no bajar más de lo que ella quiere y así otro deber más hecho.

Y el último ha sido irme a la pelu a pegarme un corte de melenas, que ya pasaba lo mío de castaño a oscuro y no había quien me aguantara. Yo, por lo menos, no podía hacerme con los cuatro pelos finústicos y escuchimizaos que tengo y ya el flequillo empezaba a asemejarse al pelo cortado a cazo. Vamos, que no había forma humana de colocar aquellos pelillos por mucho secador, mucha espuma y mucho cepillo redondo que yo utilizara. También debo decir en mi contra que mi arte con el pelo es igual o peor que el que tengo para bailarme cualquier cosita. Un espectáculo lo mío, tanto para lo uno como para lo otro.

Y ahora, cuando he llegado a casita y he comido y me he salido al jardín con mis gatos, me ha entrado una euforia que pa qué, porque hay que ver lo que anima el sol. Y me he hartado de ver saltamontes por el pruno este florido que tengo ya, que no han parado de hacer sus ruiditos típicos y de saltar hacia la verja aleteando como pueden, con más ruido que vergüenza. Y oye, que me he animado más: la primavera está al caer. También la astenia esa que a algunos afecta para mal. Y las alergias. Y los catarros tontos porque una se pone para quitarse y volverse a poner... Pero llega por fin.

Pero mira, que estoy contenta. Me voy a hacer un café y ya termino de alegrarme antes de tirarme un rato a la bartola, que los viernes ya son duros después de toda la semanita. Luego, además, me voy de marcha con dos amigas, así que... ¿qué más le puedo pedir a san viernes?

jueves, 17 de marzo de 2011

Anuncios ocurrentes




Encontrados por la red. Imaginativos todos. En algún otro momento seguiré poniendo fotos de otros que pululan por ella.







miércoles, 16 de marzo de 2011

La joya de la cocina

Bueno, aún no lo sé porque hasta hoy no haré la prueba de fuego. Pero algunos recordaréis que hace unos meses fui a Málaga a ver a mi madre y a quitarle de enmedio montones de cositas que le tenía allí guardadas a mi hija mayor (¡el ajuar, vamos!) y también unas ollas que ella me dijo... tú le pones las cosas dentro y la programas y cuando vuelvas del trabajo ya tienes la comida hecha, que eran una para mi hermana y otra para mí. Os suena, ¿no?

Pues en el trastero ha estado mi olla sin salir de su caja y con todos sus "archiperres" dentro haciéndole compañía, hasta que la semana pasada, comentándolo con las compañeras en la oficina, tanto me insistieron que terminé por mirar la marca y por ponerla en San Google nuestro que estás en las redes.

Y hete aquí que lo que tengo en mi casa y mi hermana en la suya, sin saberlo ninguna de las dos, son unos robots de cocina que te cagas por las bragas por lo que la gente dicen en los internetes. Así que servidora se ha sacado recetas varias, bien impreso el manual de instrucciones, una tabla de equivalencias con otros bichos similares, porque modelos hay diferentes y hoy me dispondré, cuando me dé el puntito, a hacer una lombarda al aroma de Rioja (que el nombrecito será por el vino que lleva, aunque la mía no va a llevar rioja ninguno, que no sé ni el que hay rodando por casa...), que sonar suena como muy así y luego no será para tanto, pero el aparato lo tengo yo que probar porque igual es todo un descubrimiento y yo sin saberlo por inconsciente que soy.

Seréis debidamente informados de a qué sabía la lombarda que comeré mañana y de si no he achicharrado nada en mi cocina con tanto invento raro como tenemos ahora al alcance de los que pueden. Esperad noticias de mi robot, que igual luego lo pongo y hasta me canta unas cancioncillas a la par que me guisotea lo que yo le diga.

Endevé las tecnologías... :-)

domingo, 13 de marzo de 2011

Increible... ¿pero cierto?

Historiada es la historia (y valga la redundancia). Buen vídeo :-)

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una cara para cada día

No sé si mi cara será como la de esta niña dependiendo del día en que estemos de semana, pero algo  seguro que me parezco. ¿Y tú?


                                                    Cara de mosqueo de lunes

                                                       Cara de empaná de martes

                                                       Cara de ¿eing? de miércoles

                                                        Cara de pilla de jueves

                                                        Cara de alegría de viernes
                                                                        y sábado


Cara de "no puede ser" de domingo por la tarde

                                               Cara de horreur de domingo noche

martes, 8 de marzo de 2011

Felicidades a todas

Sé todos los cuentos

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.

Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.


Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

León Felipe

domingo, 6 de marzo de 2011

Grupos del feisbús

La de veces que vemos en nuestros muros (que no vallas) que fulanito o menganita se ha hecho fan de un grupo. Y me he puesto a indagar por la red y hay algunos que es que son para echarles de comer aparte. Qué inventiva tiene la peña creando grupitos. Yo no sé, leñes!




•Yo tampoco sabía qué coño hacer con el color blanco del Plastidecor

•Que no me vea, que no me vea… – ¡Uy! ¡Hola! No te había visto…

•Sí, a mi también me dan ganas de pedir un cubata al entrar a Berska

•Kleenex petrificados que aparecen en los bolsillos tras lavar la ropa

•Para los que odiamos la foto de nuestro DNI

•Abofetearía con panceta a las lerdas del anuncio de Special k

•Yo quiero ir a la ruleta de la suerte y decir: la P de PUTA!

•“Mi madre tb dice: esta es la primera vez q me siento en todo el día!”

•Yo también canto las canciones en inglés como me sale de los huevos…

•Yo también dije “trae, que tú no sabes!!” y yo tampoco supe

•Yo también me he encendido un cigarro al revés

•Si cuando un agente me dice “papeles” yo le digo “tijeras”, entonces gano?

•Soy de pueblo, no gilipollas

•Yo también he tirado de la puerta cuando debía empujar

•Para los que paran el microondas 1 seg antes para no escuchar el ruidito

•Yo también he utilizado alguna vez el móvil como linterna

•Mi madre también se inventa la hora que es cuando me despierta

•Vuelvo de fiesta el domingo por la mañana porque por la noche me da miedo

•El día que Alex Ubago tenga novia y sea feliz, se acabó su carrera musical

•Pidas lo que pidas, el peluquero siempre hace lo que le sale de los cojones

•Tu no eres moderno, tu eres gilipollas

•No es que yo sea borde, es que TÚ eres gilipollas

•Chinos que ven una película de chinos mientras te atienden

•Yo tampoco distingo a Guti de su mujer

•Me ha parecido ver al cantante de camela vendiendo bragas en el mercadillo

•Para los que nunca saben si es el timbre o el interruptor de la luz

•Por qué viene una tía del futuro a explicarme como funciona la lejía???

•No entiendo como la gente duerme en el metro y se despiertan en su parada

•Señoras que se quedan dormidas con la novela pero si cambias se despiertan

•Mi madre también me dijo “como vaya yo y lo encuentre…”y va y lo encuentra!

•Me acabo de enterar de qué Sugus es capicúa

•Yo tampoco entiendo qué coño pintaba un cactus en los Fruitis

•Culpo a Disney de mis altas expectativas en cuanto a hombres!

•Yo también de pequeño decía “inglish pitinglish”

•Saludar a alguien , equivocarte y saludar al infinito disimuladamente

•Madres que dicen ‘Que cuando tu vas, yo ya he vuelto un par de veces”

•Señoras que dicen ”Niño, pásame eso, que está ahí, encima del este”

•Metí a un sim en la piscina y quité la escalera para ver como se ahogaba

•Derrocho tanto glamour que sudo purpurina

•Señoras a las que dices “hasta mañana” y responden “si Dios quiere.”

•Yo también tengo un nombre de email ridículo porque me lo hice con 12 años

•Señoras que creen que no sabemos que se meten al mar solo para mear

•Yo también pienso que la familia real deberia estar en generacion ni-ni

•Yo tambien quiero crear un grupo y que la gente se haga fan

•Me encantan los nombres falsos de las cosas de imitacion

•No hay un E.R.E para la Virgen de la Cueva??? por dios!! que pare de llover

•Yo me crié sin movil y encontraba a todo el mundo

•¿Vienes desde el futuro y nos traes una mierda de LEJÍA? (NEUTREX)

•Señoras que se operan la nariz y les queda un agujero más grande que otro

•Creo que Eros Ramazzotti tiene vegetaciones

•A mi también se me han perdido los calcetines mientras dormía

•Yo también salgo mal en las fotos de las orlas (Instituto, Universidad…)

•Deberías broncearte, estás blanco

•Tú deberías leer algún libro, subnormal

•Decir “si eso te llamo” sin tener intención alguna de ir

•Esperar la vuelta de tu marido a casa sentada a oscuras en el sofá

•“Te acuerdas cuando…? Ah no, tu no estabas”

•Yo solía tener una vida… Luego pusieron internet en casa

•Cuando tenía tu edad cambiaba cromos, no enfermedades de transmision sexual

•Ah si? – NO, pero.. a que molaria?

•Cállate por favor, me das vergüenza ajena

•A todos se nos paro el corazon con el “¿Te puedo hacer una pregunta?”

•Nunca sé si cantar “te deseamos todos” o “te deseamos (+ nombre).”

•Suicídate antes de matar a tu mujer y no después

•Señoras que tienen más peligro con un paraguas que con dos pistolas

•Señoras que sacan una silla a la calle y se montan su propio Sálvame Deluxe

•¿Que parte de “solo las puntas” no entienden las peluqueras?

•Esa alegría infinita al encontrar dinero inesperado en un bolsillo

•Cuando te viene la regla, la odias, y cuando no te viene, te acojonas

•Contar una anécdota y terminar diciendo: Bueno, es que así contado no hace gracia

viernes, 4 de marzo de 2011

Opinad sobre ésto, por favor

Chicos, necesito opiniones sinceras sobre lo que váis a leer porque es para presentarme a un concurso literario en el que sé que no tengo nada qué hacer, pero es que me hace ilusión. Por favor os pido... si veis cosas mal escritas, que os suenen fatal o si os pareciera que es una castaña pilonga todo ello en general, decídmelo, que para eso os lo pongo aquí, para conocer lo que pensáis, que sois expertos en la materia ;-). Ahí os va. Igual se os hace cansino y largo, pero es que tiene que ocupar una serie de páginas y es lo que hay. Espero vuestras opiniones. No vale decirme que os gusta y que está bien porque me queráis mucho. No, eso no me vale. Queredme pero diciéndome las cosas bien claritas, que os lo agradeceré enormemente.



Recibió la llamada de un amigo aquella mañana de lunes. Le pilló medio desprevenida su pregunta:


-¿Has pensado en presentarte al concurso literario?

-¿Yo? Pero si no sé escribir.

-¿Cómo que no? Tienes un blog y no lo haces nada mal.

-Ya. Pero yo escribo en mi blog tonterías, cosas que se me ocurren. Cosas que me ocurren, más bien. De hecho, siento muchísima envidia por la gente que realmente sabe contar cosas, que plasma para todos lo que pasa por su cabeza en un momento determinado. Yo no soy así, no sé hacerlo, mis recursos son de lo más escasos.

-Entra y mira las bases. Perder, no vas a perder nada. Si no pruebas, nunca sabrás si eres capaz de contar y de hacer sentir algo en los demás.

Y empezó a pensarlo incluso con ilusión. Sería sólo una prueba. Total, lo más que podría pasarle es que se quedara como estaba. Así que enganchó su portátil y se lió a dar a las teclas del mismo aún sin tener ni medio claro de qué iba a ponerse a hablar, qué quería escribir para los que tuvieran que leer los trabajos presentados al concurso.

De hecho, pensó, que lo único que sabía hacer era hablar de ella misma. Para eso utilizaba su blog. ¿Por qué no seguir con eso a lo que estaba acostumbrada, pero para el certamen literario?. Y pensó en un dicho conocido: “la curiosidad mató al gato”. Ella no era gata. Bueno, un poco sí, pues madrileña sí era. Y era muy curiosa. Esperaba que iniciarse en ese lío no la mataría. Entonces lo tuvo claro. Decidió que no se quería quedar con las ganas de intentarlo. Sería su primera vez y siempre las primeras experiencias marcan. A saber con qué marca saldría de ésta…

Escasos recuerdos tenía de su existencia en general. Algún hecho concreto grabado con sangre, que por muchos años que pasaran, ahí estaba, escondidito en un rincón de su memoria, en el que ella denominaba cariñosamente “el rincón de aquello que no se olvida”.

Tuvo una infancia… diría que como la de todos los niños. La pasó jugando con los vecinitos de su edad en su barrio de siempre: Simancas. Por aquel entonces, los mayores cuidaban de los pequeños e incluso disfrutaban de ese papel protector. Recordaba con muchísimo cariño y añoranza a la par cuando las madres inflaban a pleno pulmón aquellas barquitas de goma al sol del verano, bien de mañana, para que luego, cuando el agua ya estaba templadita, los pequeñajos como ella se dieran sus buenos chapuzones entre grito y grito y risa y risa.

Otro de sus recuerdos imborrables eran sus profesoras en el colegio del barrio (Felisa y Mª Ángeles (de Puertollano esta última) en especial), colegio de niñas el suyo, que en edificio aparte lo era de niños. Y los quesitos o los briks de leche pequeñitos en la hora de los recreos: Señores que con sus furgonetas llenas y a la puerta del colegio procedían al reparto cotidiano de tan ricos alimentos que quizás en casa escaseaban un poco más de lo debido. O cuando comían de los árboles las florecillas blancas a las que llamaban “pan y quesito” en primavera y que les sabían a gloria bendita.

Y el saber la hora y tener un reloj suyo para ella sola, sin ser heredado de sus hermanos, apenas con cuatro años, porque la niña despuntaba en saber qué marcaban las agujas de los relojes. Y aquello le hacía sentirse enormemente orgullosa de sí misma, porque conocía la hora mucho mejor que cualquier amiguita suya de seis años.

Y de ser la niña pizpireta y graciosa contando chistes cuando iba con sus padres al cortijo de los tíos y allí se la rifaban unos y otros vecinos. Hay que ver “La Marisina” lo “salá” que es. Ven y cuéntanos el chiste del perro “Mis tetas” o vuelve a contarnos lo de tu comunión y el vestido de tu madre. Ahí la gracia no estaba en ningún chiste: es que cuando le preguntaban por el vestido que se había puesto su madre en la boda de su hermana, la contestación suya siempre fue la verídica y no otra. Su madre se puso el vestido de su comunión. Y estallaban en risas aquellos mayores y ella no entendía en ese momento porqué, aunque sí lo entendió tiempo después. Ella se refería a que su madre se puso el mismo vestido que usó cuando ella hizo la comunión. ¡Habría estado su madre guapa en la boda de su hermana con el vestidito blanco de florecillas nacaradas en tonos rosados y la coronita en el pelo…!

O de cuando se cayó, también en el cortijo, sobre una chumbera y le estuvieron quitando pinchos de los higos chumbos por un rato que a ella se le hizo un mundo. Para colmo la habían embadurnado de tierra, pues los lugareños decían que así salían mucho mejor los pinchos de los chumbos. Otra cosa que no se le ocurriría nunca olvidar: que si alguna vez pasaba cerca de una chumbera, miraría muy bien dónde ponía los pies, porque volver a caerse otra vez sobre una chumbera es lo último que haría en esta vida.

O de cuando se enamoró de un caballo. Y de eso estaba segura (lo estuvo siempre), igual que estaba convencida de que el animal se enamoró de ella. También fue en aquel cortijo que con tantísimo cariño rememoraba: Las Majadas, en Granada. Ella no le quitaba ojo al caballo y él a la niña no la dejaba sola. Igual que le pasó años después con su primer novio, hasta que la dejó plantada por otra.

Y del pánico que sintió siempre por los cerdos (hay que ver lo que le gustaba ahora el jamón…). Era sacarlos de su cochiquera y tardaba en subirse a una piedra en menos de lo que tarda en persignarse un cura loco, que diría su madre.

Y de ver nacer los conejillos o las cabritillas. Y de saltar tras ellas como si fuese una ídem. E incluso de aprender uno de aquellos veranos a hacer queso. Ella sola hizo un queso que sabía a gloria; por supuesto, ayudada por una de sus primas mayores.

Y de ir al riachuelo (de los huevos pochos le colocó de nombre desde que lo conoció, porque ese era el nauseabundo olor que desprendía) a lavar la ropa o a limpiar los cacharros de la comida. Y de estar un día lavando ropa con sus primas al pie del riachuelillo y llegar una vaca y llevar ella, para más inri, una camisetita roja y aquella vaca salirle detrás… Y pies para qué os quiero, correr y correr y subirse a un árbol. Y sus primas espantando al bicho para que ella pudiera bajar del árbol y volver a su estado natural, que por muy mona que fuera, no era su sitio el de las ramas.

O de cuando lió a su madre para ir al Barrio de la Concepción a por un perrito que anunciaban en un programa de radio: se lo habían encontrado unos señores de allí y estaba el animalito loco porque alguien lo adoptara. Y allá que se fueron las dos, ella y su madre, santa donde las hubiera (su madre) a por el cachorrillo. Y cuando subieron a aquel piso y observaron que el cachorrete era un chucho bien adulto y con aspecto de medio pulgoso. Se lo llevaron a casa y todas las noches, metido bajo una de las sillas de la cocina, sacaba su “aparatejo” y se lo lamía y relamía ante las voces de su madre. La niña no entendía muy bien qué pasaba, aunque tiempo después lo tuvo muy claro: Que andaba el perro necesitado de cariñito de alguna de su especie.

Otra de las cosas que no olvidaría jamás era cuando su madre la llevaba con ella al trabajo: la basílica de Atocha, donde planchaba ropa, no se sabía si de los curas, si de las camas de los curas, o de qué concretamente. Y la basílica aquella estaba plagada de ratones. Su madre y sus compañeras planchaban y la niña gritaba como una posesa y se subía a una silla, de la misma guisa que cuando andaban cerca suyo los cerdos del cortijo, porque había hecho su aparición algún ratoncillo. Y su madre, escoba (de las de antes, de las verdaderas) en mano, se liaba a escobazo limpio con el bichillo aquel para que Marisina pudiera bajarse de la silla y tranquilizarse. Y ya una vez el ratón aplastado y con la apariencia de una torta de harina, la niña se bajaba y a seguir jugando, que era para lo que estaba.

O de cuando le dio por echarse novios sordomudos. Pudiera parecer que estuvo con unos y con otros como si lo suyo fuera puro vicio. No era eso; era que tenía al lado de su casa un colegio de educación especial, especializado (valga la redundancia) en chicos y chicas que ni oían ni articulaban palabra. Y ellos, los chicos, se ponían en una verja por donde ella pasaba a diario y siendo muy enamoradiza y tonta por aquel entonces (cosa de la que no se ha mejorado mucho, la verdad), comenzó a tener relación con algunos, terminando la cosa, a veces, en idilio, que poco le duraba, ciertamente. Y con ellos aprendió un poco de lengua de signos, pensando incluso en dedicarse a eso cuando fuera mayor, aunque finalmente aquello no se quedó en “su rincón de las cosas que no se olvidan” y lo olvidó.

O ya siendo algo más mayor y en plenas vacaciones en un pueblo de Málaga que se echó un medio novio de allí al que cogió tanto cariño (recíproco, por supuesto) que al marcharse de Torre del Mar para el pueblo de su padre, ni corta ni perezosa, aquella primera noche lejos de su queridísimo novio estival, saltó la valla de la pensión donde pasaba la noche con sus padres (estos en una habitación), una amiga y su sobrina (habitación que Marisina compartía con estas dos), para escapar unos cuarenta kilómetros más allá haciendo auto-stop con todo conductor que quisiera irla acercando al lugar donde se encontraba su amado, llegando allí con más miedo que vergüenza, porque no todos los que la pararon eran señores normales, no, que algunos le pidieron algún precio por el viaje, que por fortuna no llegó nunca a tener que pagar.

Y después de llorar y llorar junto a su idolatrado malagueño en una discoteca en la que sonaba casualmente el “Only you” y habiéndose jurado amor eterno (juramento que jamás se cumplió) entre una lágrima que iba y otra que venía amén de los restregones de mocos en la manga (cada uno en la suya) fue llevada por el primo del malagueño de nuevo al pueblo donde sus padres dormían como ceporros, sin llegarse a enterar nunca de las gracias de que su hija fue capaz por el amor de un andaluz, que para más señas tenía una madre que encalaba casas de día para por las noches venderse a cualquier necesitado con el fin de sacar adelante a sus dos hijos, pues el padre de las criaturas se debió ir a comprar tabaco en su día y no había localizado aún el estanco.

Todo esto que os acaba esta mujer de contar ni ella sabe si llegará a algún sitio, pero lo cierto es que se lo ha pasado estupendamente recordando cositas de antaño, que aún sin haber olvidado y bien guardaditas en su cerebro que siguen todas ellas, incluido el novio malagueño, no suele sacar a la luz y airear como hoy está haciendo aquí para presentarlo a este concurso literario. Es consciente de que no ganará nada, pues ni sabe escribir ni lo pretende. Pero, al menos, mientras escribía su relato, ha sonreído muchas veces, sirviéndole sobre todo para reírse de ella misma, que es, en definitiva, lo que debería practicar todo el personal a diario. Si no se sabe uno reír de sí mismo, malamente le va a ir por la vida. Y como la vida no es nada fácil, con una sonrisa en los labios, quizá se haga más llevadera y divertida.

Quiere agradecer al amigo que le animó a escribir. Y sobre todo, da gracias a su memoria, a esa poquitita que le queda, que aún sabe guardar bien, por fortuna, esto que hoy os ha relatado: trocitos de su niñez y de su adolescencia. Si algún día desaparecen esos poquitos restos, quedará este archivo, si es que no se olvida de sacarlo en papel, que esa será otra, para que, si por casualidad tiene nietos, sepan qué hacía su abuela cuando era como ellos - que lo fue- a pesar del tiempo transcurrido y de las arrugas que en su piel se habrán ido marcando, entre otras cosas, por lo que se supo reír de sí misma.

jueves, 3 de marzo de 2011

A la rica trufa

Hoy me ha dado por hacer dulce. Y he hecho un bizcochito al limón con manzana y unas trufitas que no había hecho en mi vida y a las que tengo unas ganitas de hincarles el diente que pa qué...

Ahí os va la receta. Más facilonas no pueden ser. Y más guarras las manos de formar bolitas no te digo... eso sí, una, vaga y requetelimpia, ni ha hecho bolas ni nada que se le parezca. Tal y como se cogían con la cuchara, allá que iban o para los fideitos de chocolate o para el colacao cuando se han terminado los fideitos.

Os dejo foto (muy lustrosas ya os he dicho que no han quedado, pero ricas están fijo) y receta:


Ingredientes:

-150 gr. de chocolate negro de fundir
-150 gr. de chocolate con leche
-100 gr. de nata líquida
-50 gr. de whisky (o unos 30 para que se note menos el sabor a alcohol o si el whiski es de super marca, que no era mi caso)
-Fideos de chocolate

Se funden los chocolates junto con la nata líquida para después añadirle el whisky.
Se mete la masa en el congelador para que se endurezca un poco y sea más fácil de manejar con las manos.
Se hacen las bolas (u lo que salga, como he hecho yo)
Una vez formadas las bolas o las cosas raras que nos hayan salido, se pasan por los fideitos de choco.
A mí, como ha sido la primera vez y en lugar de trufitas he hecho trufotas, he tenido que echar mano del colacao pues los fideos no han llegado para todas las trufas.
Volvemos a meterlas al congelador y de ahí a que se terminen, os digo yo que no hay mucho trecho.

¡Hala, buen provecho!

Sabina... siempre Sabina





Le da a Operación Triunfo, a Gran Hermano y de paso arremete también contra Gadaffi. Es mi héroe este hombre por muy golfo que sea








Décimas de quita y pon

Joaquín Sabina

Juventud, fama, belleza,
qué ganas de dar la nota,
puestos a bailar la jota
yo me pido otra cerveza
y, sin perder la cabeza,
con mi pareja de sotas
juro por la sexta flota,
que el corazón manda más;
empieza la cuenta atrás
del día de la marmota.

A la mierda Operación
Triunfo, qué maravilla,
que se vuelva la tortilla
del lado de la razón.

No se acaba la canción,
fracasa la tonadilla
ratonera y amarilla,
aún resiste Gran Hermano,
pero ya vendrá el verano
con su champú antiladillas.

Gadafi, virgen María,
bombardeando a su gente,
menuda drag queen demente
sin pueblo ni dinastía.

La revolución impía
tal vez peca de inocente,
cuando, sin uñas ni dientes,
adolescente y pardilla,
se enfrenta a la Jamahiriya
del crudo para occidente.

Contra la violencia de género

Porque en carnaval no todo son risas y despiporre. También se puede aprovechar para ejercer una denuncia social contra esta lacra terrible que parece estar tan de moda




miércoles, 2 de marzo de 2011

Las tres rejas



El joven discípulo de un sabio Maestro llega a casa de éste y le dice:

-Oye, Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...

-¡Espera! –lo interrumpe el Maestro. ¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?

-¿Las tres rejas?

-Sí. La primera es la Verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

-No. Lo oí comentar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la Bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

-No, en realidad no. Al contrario.

-¡Ah, vaya! La última reja es la Necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?

-A decir verdad, no.






-Entonces –dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

Los secretos que guarda Madrid

Ya conocía yo estos secretillos por un mail, que no es que yo haya visto mucho de lo que aquí os dejo, pero quisiera compartirlos, ya que nuevamente me han enviado este correo. Os sorprenderá ;-)



¿Moscú?

No, Madrid. Hace poco mas de cien años, entre 1902 y 1910, el arquitecto Fernando Arbos levantó en la calle de Alcalá la iglesia de San Manuel y San Benito. Es el mejor ejemplo de aquitectura neobizantina de la capital. Tiene planta de cruz griega y una cúpula en cuyas pechinas se representan los cuatro evangelistas. Durante la Guerra Civil se salvó de las llamas, pero sólo porque el Gobierno del Frente Popular decidió utilizarlo como almacén.



¿Nueva York? No, Madrid. La fachada del Banco de España es uno de los edificios mas conocidos de Madrid, no así su interior, que no desmerece en nada la magnificencia que se ve desde fuera. Aunque el Banco de Espana fue fundado en 1856 no ocupó la actual sede hasta finales de siglo, cuando se levantó este edificio en el mismo corazón de la ciudad. Por fuera es de estilo neoclásico con toques venecianos, por dentro se asemeja a estaciones de tren como la neoyorquina de Grand Central Station.





 


¿Roma?
No, Madrid. Al noreste de la ciudad, no muy lejos del aeropuerto de Barajas, se encuentra el parque del Capricho. En origen fueron los jardines del palacio de los duques de Osuna, un palacete neoclásico que se encuentra en uno de los extremos del parque. Tanto los jardines como el palacio fueron levantados a finales del siglo XVIII. El templete dedicado a Baco, dios del vino, es uno de los monumentos mas característicos de estos aristocráticos jardines.





¿Florencia?
No, Madrid. Las Escuelas Pías de San Fernando, en Lavapies, fueron el primer colegio de los Escolapios que hubo en Madrid. El edificio, dedicado al santo patrón del entonces monarca Fernando VI, se construyó en el siglo XVIII y era una escuela para niños pobres. El 19 de julio de 1936 le metieron fuego, pero no fue reconstruido posteriormente. Mantuvo su estado de ruina hasta que en 2002 la UNED lo habilitó como biblioteca dejando visible parte de la ruina como recuerdo de la Guerra Civil



 
 
¿Paris?. No, Madrid. La Escuela de Ingenieros de Minas de la calle Ríos Rosas fue inaugurada en 1893. El arquitecto ideó un edificio de planta rectangular estructurado en torno a un patio central con dos torreones rematados por cúpulas de estilo francés. El patio lo cubre una estructura de hierro y cristal. Todo el edificio rezuma influencia parisina.


 
 
 
 
 
 
 
 
¿Viena?
No, Madrid. La de Santa Bárbara era la iglesia que pertenecía al Convento de las Salesas Reales, fundado por la reina Bárbara de Braganza en 1748. A finales del siglo XIX las monjas fueron exclaustradas y el edificio del convento dedicado a Palacio de Justicia. La iglesia se convirtió en parroquia, una más de Madrid, aunque con regios inquilinos. En ella está enterrada la propia Bárbara de Braganza y su esposo, el rey Fernando VI, que no quisieron ser sepultados en el monasterio de El Escorial como el resto de reyes de Espana.


 
 
 
¿Lisboa?
No, Madrid. La catedral de Alcalá de Henares es sede de la diócesis homónima y la única en el mundo, junto a la iglesia de San Pedro de Lovaina, que posee el titulo de "Iglesia Magistral", lo que implicaba que todos sus canónigos tenian que ser doctores en teología. Fue levantada en el tramo final del gótico, de ahí que muchos de sus elementos sean ya típicamente renacentistas.


 
 
 
 
 
¿Barcelona?. No, Madrid. El Caixa Forum del paseo del Prado es el último añadido a la ya grandísima oferta cultural de la ciudad. Fue inaugurado en el año 2008. El complejo es obra del prestigioso estudio de arquitectura Herzog & De Meuron, que consiguió levantar un museo desde cero respetando la antigua central eléctrica de Mediodia. Lo más llamativo del conjunto es el jardín vertical obra del botánico francés Patrick Blanc. El jardín ocupa la medianera del edificio adyacente y está compuesto por 15.000 plantas de 250 especies diferentes.


¿El Pirineo?
No, Madrid. Al norte de la comunidad se encuentra Buitrago del Lozoya, un pequeno pueblo amurallado que custodia el paso de Somosierra. Fue fundado por Alfonso VI de Castilla en el año 1096, cuando sus habitantes recibieron las armas del escudo. Aparte de su muralla, que data del siglo XI, Buitrago tiene un castillo, una iglesia gótico-mudéjar y hasta un museo dedicado a Picasso con obras que el pintor regaló a su peluquero, nacido en el pueblo.
 

¿Finlandia?. No, Madrid. Cerca de Rascafria, en las inmediaciones del monasterio de Santa María del Paular, se encuentra este bosque de coníferas y árboles de hoja caduca similar a los del norte de Europa. El bosque se beneficia del microclima que existe en el alto valle del Lozoya, a 1.000 metros sobre el nivel del mar y rodeado de picos de mas de 2.000 metros de altitud y una pluviosidad mayor que en el resto de la meseta. La nieve suele hacer acto de presencia a menudo en invierno. En verano la suavidad de sus temperaturas lo han convertido en meca de senderistas y amantes de la naturaleza.





¿Chicago?
No, Madrid. A 230 metros del suelo, altura a la que se encuentra la azotea de la Torre Espacio, el tráfico del paseo de la Castellana no es más que un lejano rumor. El conjunto de rascacielos conocido como "Cuatro Torres" fue levantado entre 2004 y 2008. La más alta es la Torre Cajamadrid, que con 250 metros es también la más alta de España y la quinta de Europa.


 
 
                                                            ¿Escocia?. No, Madrid. En 1907 Alfonso XIII inauguró el embalse de Santillana, construido sobre el cauce del río Manzanares. Para rematar la presa los arquitectos diseñaron una torre de estilo gótico- plateresco que sirviese de anticipo al castillo medieval que se encuentra al otro lado del embalse. En los años 60 se había quedado pequeño y se levantó una nueva presa delante de la antigua aunque conservando esta. De este modo la torre se quedó en mitad del lago artificial y ahí lleva más de un siglo viendo subir y bajar el nivel de las aguas.


¿Islandia? No, Madrid. Durante el verano de 1964 la sequía castigó severamente a la capital. Fue entonces cuando se pensó en retener las aguas del Lozoya en su curso alto, donde más llueve de toda la región. El embalse se inauguró tres años después dejando un soberbio lago artificial de 480 hectáreas a los pies de la sierra. Aparte de este, el rio Lozoya tiene cuatro embalses más, de ahí que decir agua de Madrid, famosa por su calidad, es casi lo mismo que decir agua del Lozoya.


 
 
 
 
¿Borgoña? No, Madrid. En 1782 Carlos III fundó en Aranjuez la Bodega del Real Cortijo para conservar y envejecer los vinos del mismo nombre. Despues de una historia muy ajetreada hoy la bodega sigue haciendo lo mismo que entonces. Produce muy pocas botellas (unas 25.000 al año) que sóolo pueden disfrutar los socios de un selecto club enológico. Ofrece también la posibilidad de celebrar eventos en sus centenarias cuevas y, ya de paso, catar el vino.
 
 
                   
¿Madrid? Sí, Madrid. La mole de la catedral de la Almudena se levanta poderosa encaramada sobre el promontorio donde hace mil años nació la ciudad. Unos metros más abajo discurre el humilde Manzanares, el aprendiz de río vilipendiado hasta la extenuación. Cuentan que, en cierta ocasión, un regidor de la Villa invitó a Lope de Vega a la inauguración de un puente. El dramaturgo se presentó en la ribera y, al ver el contraste entre la magnificencia del puente y la miseria del río, le dijo al regidor que Madrid tenía que elegir entre comprarse un río o vender el puente. Hoy, después de varias obras hidráulicas que han estabilizado su caudal y le han devuelto la limpieza al agua, la ciudad puede tener las dos cosas: agua (aunque no mucha) y pequeños puentes como el de la reina Victoria, construido en 1908.

martes, 1 de marzo de 2011

Información y cuidados


*Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un plátano, por el potasio. También una naranja, para la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.*

*Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego mearlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).*

*Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener 'L. Cassei Defensis', que nadie sabe qué mierda es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.*

*Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres.*

*Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.*

*Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes... y así mientras tengas dientes,...*
*Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.*

*Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).*

*Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).*

*En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.*

*Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta). Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días.*

*¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos. Ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito un baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes*

Ikea ya no sólo venderá muebles

Ikea amenaza con vender coches…
Dios nos coja confesados.
BUENA SUERTE…


¡AH!... SE ME OLVIDABA DECIRTE QUE VIENE CON LA HERRAMIENTA

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